Es importante que la dieta de un atleta contiene la energía suficiente, en la forma de carbohidratos y grasas, tanto como el agua, las vitaminas y los minerales adecuados. Para conseguir todo esto, necesitas comer una variedad de comidas cada día, como granos, frijoles, carnes bajas en grasa, frutas, vegetales, y productos lácticos bajos en grasa. Como un atleta, de 55 a 60 por ciento de tus calorías deben de venir de carbohidratos, de 10 a 15 por ciento de proteína, y no más de 30 por ciento de grasa. Para tener éxito como un atleta, no sólo necesitas la buena condición física y un buen entrenador, pero también necesitas una buena dieta.
El miedo a ganar es una situación compleja que se presenta una y otra vez en el deporte y en la vida. Freud ya hablaba de esto hace muchos años en un artículo llamado “Los que fracasan al triunfar”. Esta idea es discutida cuando se plantea, es resistida por el público en general, entrenadores y deportistas. Ellos dicen: “¿Cómo alguien puede tener miedo a ganar? ¡Tendrás miedo a perder, pero a ganar!”
Las entradas en calor en estas edades deben ser divertidas, movidas y con un objetivo definido
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Estamos dentro de una sociedad altamente competitiva, entre nosotros intentamos destacarnos en nuestras actividades diaria, sumar méritos en el trabajo, mas cosas que el vecino, etc.
Encontraron que la recuperación del glucógeno se acelera cuando se consumen carbohidratos inmediatamente después del ejercicio extenuante en comparación a cuando la ingesta se retrasa hasta la tercera hora después del ejercicio. Por lo tanto, los deportistas deberían de comenzar a ingerir alimentos y bebidas con alto contenido en carbohidratos inmediatamente tras finalizar el entrenamiento o la competición intensa para mejorar la recuperación del glucógeno
El tema de las lesiones del deportista recibe una atención prioritaria por parte de los psicólogos, entrenadores y el personal médico vinculado al deporte de alto rendimiento debido a las frecuentes repercusiones psicológicas negativas y en el desarrollo progresivo de los rendimientos así como sus consecuencias para la permanencia en el deporte.
Una investigación publicada en la revista Medicina Clínica confirma las teorías de otros investigadores que observaron que algunas lesiones deportivas no se explicaban del todo, según factores como los medios técnicos, las normas de entrenamiento, las situaciones ambientales o la condición física del deportista y sí se podrían deber al estrés que se sufre en la práctica competitiva del deporte de Elite.